TENGO UN PERRO VELCRO, ¿Cómo manejar la situación?
Algunos perros son muy dependientes de sus dueños. Los siguen a todas partes y siempre buscan el contacto físico. Esta situación de dependencia exagerada es conocida también como el efecto velcro. Esto, que a veces es agradable y divertido, puede convertirse en un inconveniente, ya que, en ocasiones, el perro puede llegar a desarrollar problemas psíquicos.
Los perros son animales sociales y, por lo tanto, necesitan vivir acompañados de otros perros o de personas. Todos los perros domésticos tienen unas necesidades que han de ser satisfechas, como el comer, hacer ejercicio, relacionarse, dormir y tener un espacio donde vivir; y para ello dependen de sus dueños, que son quienes se las procuran.
Necesidad de espacio vital
Además, los perros también requieren de nuestra atención, nuestros cuidados y cariño. Sin embargo, no hay que olvidar que también necesitan su propio espacio vital y sus momentos de relación social, por lo que deben saber disfrutar de una cierta independencia y mantener una cierta distancia desus dueños en algunas ocasiones.
Hay perros que sufren una dependencia exagerada hacia sus dueños, y, más frecuentemente, sólo hacia uno de ellos. Esta conducta de apego extremo puede compararse a la de algunos niños con sus padres, cuando no se separan de ellos ni por un momento e intentan, por todos los medios, llamar su atención.
Esta circunstancia, en el mundo canino, puede afectar a perros de cualquier raza, edad y sexo, y es más frecuente en las hembras, ya que los machos suelen ser más independientes. Pero siempre hay excepciones.
El comportamiento característico de un perro velcro es seguir continuamente a su dueño por toda la casa, incluso al lavabo. Cuando éste se detiene un tiempo en algún lugar, suele echarse a sus pies y quedarse tranquilo.
Generalmente duerme con los dueños, a veces incluso sobre la cama, y se despierta y levanta cuando el dueño lo hace.
Casi siempre intenta llamar la atención para que le acaricien, le den comida o le hagan caso de alguna manera. Este tipo de perro está siempre atento a cualquier movimiento del dueño y a cualquier ruido, como por ejemplo el sonido de las llaves, de una puerta que se abre o del cajón donde está la correa. No suele relacionarse demasiado con otras personas y siempre busca el contacto físico.
Cuando debe separarse de su dueño y se queda solo en casa, acostumbra a ponerse nervioso, ladrando o gimoteando, y normalmente permanece echado tras la puerta. A su regreso, el perro siempre lo saluda de una forma exageradamente efusiva, con saltos, carreras y gimoteos, y, a partir de ese momento, reanuda la rutina de siempre: busca continuamente el contacto, sigue a su dueño por todas partes e intenta llamar su atención.
¿Qué perros tienden al efecto velcro?
Cualquier perro que tenga una unión emocional fuerte con su dueño y tienda a la dependencia puede padecer el efecto velcro. Esto ocurre cuando, a veces, los dueños de manera inconsciente, tratan a sus perros como si fueran niños, mimándolos y sobreportegiéndolos en exceso, con lo que el comportamiento animal se resiente. Pero hay otros ejemplos.
Un cachorro separado demasiado temprano de su madre y sus hermanos crece desconociendo el concepto de relacionarse, y, al no poder salir a la calle durante un tiempo -por no estar aún vacunado-, la única relación que conoce es con su dueño. También cachorros que han estado enfermos y que han sido mimados y atendidos constantemente por sus dueños, cuando se recuperan, siguen demandando una contínua atención y contacto.
Los perros encontrados o recogidos de una perrera, normalmente son perros traumatizados por el abandono de sus dueños, e intentarán por todos los medios que esa situación no vuelva a repetirse, por lo que suelen ser candidatos a ser perros velcro.
Los perros miedosos y los excesivamente sumisos, sólo se sienten seguros junto a su dueño, incapaces de tomar cualquier iniciativa, esperando que sea el dueño el que les dirija en todo momento, por lo que están siempre atentos a cualquier movimiento de éste.
Atento a su conducta
El apego exagerado de un perro hacia su dueño puede llegar a desarrollar algunos problemas de conducta. Por ejemplo, el estrés y la ansiedad por separación del dueño pueden provocar ladridos y gemidos molestos, destrucción del hogar, y hacer sus necesidades en casa.
Los celos excesivos de un perro sobreprotegido pueden provocar muestras de agresividad hacia otras personas o perros. Otra consecuencia puede ser la obesidad, si el dueño consiente en premiarle con comida todas sus peticiones de atención.
Todo tiene solución
La mejor forma de evitar el efecto velcro es la prevención. En los cachorros, lo recomendable es mantenerlos con su madre y sus hermanos, como mínimo, hasta los dos meses de vida, en plena etapa de socialización, que culmina sobre los cuatro meses. Este momento es muy importante en la vida del perro, porque todo lo que ocurra con él, no lo olvidará nunca, y es cuando asimila el concepto de relación.
Por eso el cachorro debe tener contacto con otros perros y personas, tanto niños como adultos, enseñándole a comportarse de forma adecuada en cada caso..
En el caso de los perros adultos, el tratamiento consiste en educarlos en la seguridad en sí mismos, haciendo que sean más independientes.. Es conveniente, en estos casos, socializarlos y procurarles nuevos estímulos dirigidos a su autosuficiencia, como, por ejemplo, enseñarle a jugar solo y reeducarlo en función de su problema concreto (miedo, sumisión, ansiedad, celos, etc).
Fuente: Revista “Perros & Compañía”, Nº 184





BUENÍSIMA TU INFORMACIÓN WOO,
EN VERDAD ME AYUDÓ MUCHO PUESTO QUE MI PERRITA ES UNA CACHORRA VELCRO, SOLO ME GUSTARÍA SABER SI YA TIENE UN AÑO CONMIGO QUE PUEDO HACER PARA QUITARLE ESA NECECIDAD QUE TIENE HACIA MI?
Querida Guadalupe,
Lo que le tienes que reforzar a tu perro es la socialización con otras personas y con otros perros. Lo que puedes hacer es llevarlo al parque y que juegue con los demás perros, puedes dejarlo un fin de semana con algun familiar tuyo para que se acostumbre a estar con otras personas y sin ti (deben ser personas que él ya conozca previamente y esté cómodo con ellas).
También puedes pedirles a tus familiares y amigos que te acompañen a pasearlo o incluso que algun dia lo paseen ellos mismos sin que tú estés. Debe acostumbrarse a estar cómo y tranquilo con otras personas y perros.