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PROBLEMAS FRECUENTES EN LA SUELTA

 PROBLEMAS FRECUENTES EN LA SUELTA

Una de las situaciones en las que, con frecuencia, aparecen problemas, es en la suelta de nuestro perro. Ocasión en la que los problemas resultan especialmente frustrantes porque nos lo planteamos como una situación idñilica, de relax y placentera en la que queremos que nuestro perro disfrute de la libertad, juegue y haga ejercicio mientras nosotros caminamos charlando o resolviendo los problemas del mundo, donde lo último que deseamos es tener contratiempos.

Pero a veces, las cosas no salen como nosotros queremos, surgen dificultades y se desata nuestra frustración.

En este artículo presentamos dos de estas situaciones.

En elmundo del perro, a diferencia del de la política nacional, en la que los problemas o no tienen solución o se solucionan solos, necesitamos pensar y dedicar tiempo para, de forma paciente y sistemática, resolver los problemas de nuestro perro. Se requiere mucho trabajo y planificación, tiempo y dedicación (tal vez esto explique que en nuestro país haya muchísimos más políticos que adiestradores de perros, aunque también puede ser que haya otros factores que favorezcan esa diferencia). Lo que sí tienen en común es que, tanto en uno como en otro campo, siempre habrá los que quieran “hacer un trabajo rápido y que luzca mucho” para luego, con igual rapidez, coger el dinero y salir corriendo y si te he visto no me acuerdo. Es el caso de los que no les importa utilizar métodos contundentes, de ética cuestionable, y sin importarles las secuelas, consecuencias o los efectos secundarios a largo plazo para los demás.

El perro no se deja coger, se asusta cuando intentamos agarrarlo por el collar

Muy probablemente el perro haya aprendido que ese movimiento de la mano es la señal que anticipa el fin de la diversión, por lo que considera que lo más sensato para seguir con el juego es mantenerse a distancia y no dejarse atrapar (al menos mientras duren las energías para seguir correteando y quede alguna esquina que marcar o algún colega al que mordisquear).

Entre las soluciones que se nos plantean, tenemos:

La opción política: Armarse de paciencia y esperar a que el perro se acerque por propia voluntad.

La opción contundente: Proceder a la aplicación de “impulsos”, que inmovilicen al perro o que lo castiguen por cualquier movimiento que haga que no sea de aproximación a su guía, sin importarnos los efectos secundarios ni el bienestar del perro. ¡Ni se la plantee! Para eso, mejor no tener un perro!

La opción práctica

A. Sacar al perro a pasear con una correa larga, de forma que lo tengamos controlado en todo momento y restrinjamos la distancia a la que se puede alejar, que pueda tener la opción de olisquear y relajarse, pero estando controlado en todo momento.

B. Utilizar una correa de pista que nos permita ganar el control del perro a cierta distancia sin que se sienta amenazado, sin superar su área crítica.

La opción técnica

A. Mejorar la respuesta a la llamada realizando prácticas en lugares controlados y con un bajo nivel de distracciones, haciéndole ver que no tiene nada que temer, que acercarse a nuestro lado es gratificante y le reportará premios suculentos.

B. Realizar ejercicios para que el perro acepte nuestra aproximación y presencia como algo agradable y que asocie el hecho de que lo agarremos por el collar como el anticipo de una gratificante recompensa. Practicaremos en casa o en lugares tranquilos, aproximaremos nuestra mano, tocaremos el collar y al instante le daremos una golosina, esperaremos unos segundos (manteniendo sujeto el collar) y lo volveremos a soltar para dejar que disfrute de nuevo de su preciada libertad. Es importante que compruebe que sujetarlo por el collar no le caudará ningún daño y tampoco será el fin de la diversión.

perro corriendo PROBLEMAS FRECUENTES EN LA SUELTAEl perro sale corriendo en cuanto desenganchamos la correa

Estamos hablando de una verdadera explosión de energía que percibimos como muy peligrosa y frustrante. Peligrosa porque consideramos que el perro podría hacerse daño, tanto de forma directa con una lesión muscular fruto de ese impulsivo y explosivo esfuerzo, como indirectamente por un accidente al chocar contra algo, y frustrante porque ingnora nuestra llamada y tememos que se pueda perder por ir desbocado (perdemos el control y nos tememos lo peor).

Este tipo de salidas explosivas pueden estar motivadas por estímulos externos (caza, distracciones, etc) o ser fruto de un impulso vital interno incontenible (la ansiedad de días sin salir, por ejemplo). Siempre decimos que tenemos que ser lo más interesante (y gratificante) para nuestro perro, pero no podemos pretender serlo durante todo el tiempo, no es posible, aunque algunos lo sigan intentando.

Todavía recuerdo, con una sonrisa, las escenas de un Golden Retriever macho que salía desbocado, para desesperación de su adiestrador, que también se lanzaba, en estampida, como un dibujo animado, gritando y agitando su correa al aire, persiguiendo a muchos metros de distancia a su perro para intentar “meterlo en cintura y enseñarle quién era el lider”.

Este comportamiento también es frecuente con los Pastores Alemanes, que dan su escapada para alcanzar algo que ven o creen ver en la distancia y luego se mantienen al lado de su amo, salvo que haya que interferir para incordiar, separar o detener a aquellos colegas que realmente se estén divirtiendo.

Algunas de las opciones que se nos plantean son:

La opción política, que sería “no hay solución” o bien dejar que se canse “ya volverá” con el tiempo.

La opción contundente. Electrificar la zona o al perro, asunto delicado y poco ético. Nos la seguirán recomendando porque así venderán “un collar terapéutico” personalizado. O bien la más rústica, del dibujo animado siguiendo al perro para hacerle comprender quién es el “jefe”.

La opción práctica

A. Seleccionar lugares cerrados en los que la situación esté controlada. Ésta es la solución más rápida, de sentido común. Reduciríamos considerablemente los posibles peligros (que pueda hacerse daño o que se pierda). Es algo restrictiva, dado que este tipo de lugares no son frecuentes y no solemos tenerlos al lado de casa para poder hacer uso de elloa de formaregular, pero es algo que debemos tener en cuenta y buscarlos, ya que aliviará las necesidades de nuestro perro mientras trabajamos para resolver el problema.

B. Elegir áreas de suelta lejos de la civilización, sin carreteras (aunque seguimos teniendo el riesgo de que se desoriente y se pierda).

C. Una combinación de ambas (seguiremos sin resolver el problema de nuestro perro, pero habremos reducido los peligros y nuestra frustración, que no es poco)

La opción técnica

A. Utilizar una correa de pista durante los primeros minutos de la suelta, con lo cual restringimos su área de acción a 7 ó 10 metros (no nos olvidemos de utilizar unos buenos guantes) mientras se tranquiliza y realiza la primera exploración del entorno. Lo ideal sería repetir la visita a la misma zona para que nuestro perro la pueda conocer mejor y así reducir la posibilidad de que se pierda.

B. Utilizar a un ayudante para que controle a nuestro perro para evitar que pueda cometer errores (restrictiva pero interesante). Se encargará de guiarlo de la correa a nuestro lado para que podamos premiarlo.

C. La más efectiva y una posibilidad muy inteligente e interesante es lanzar suculentos trozos de comida, desperdigándolos por delante de nuestro perro, cuando todavía lo tenemos enganchado con la correa. Al instante lo soltamo para que pueda recuperar ese tesoro que es mucho más interesante que salir corriendo desbocado. La idea es hacerle comprender que hay cosas muy interesantes delante de su hocico y no es necesario lanzarse a alcanzar el infinito (algo muy cansado y difícil) que seguirá siempre estando ahí, inabarcable. Se trata de conseguir para ese primer impulso ofreciéndole algo irresistible a sus pies, algo que va a estimular su olfato, satisfacer su hambre y ayudar a relajarlo, que puede disfrutar con sólo controlarse unos segundos.

Como podemos comprobar, son muchas las posibilidades de las que disponemos y nuestra responsabilidad decidir cuál utilizar, nuestro perro no podrá decidir por nosotros y, en los tiempo que corren, mejor no delegar en “otros”.

No dejemos pasar más tiempo. Manos a la obra y mucha suerte.

Fuente: Revista “El Mundo del Perro”, Nº 354


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Un comentario para “PROBLEMAS FRECUENTES EN LA SUELTA”

  • amanda rivera aguilera dice:

    GRACIAS POR ESTE TIPO DE ARTICULOS SON MUY INTERESANTES, DE VERDAD NO SABEN COMO ME HAN AYUDADO, YO TENGO UN LABRADOR Y UNA GOLDEN QUE ES MAS PEQUEÑA, Y ULTIMAMENTE ME HAN DADO MUCHOS DOLORES DE CABEZA PERO CON SU ARTICULO ESTOY PROXIMA A RESOLVER ALGUNAS DIFICULTADES, YA QUE LA PERRA ES MUY INTELIGENTE Y AGIL, Y BUSCA ESCAPAR DE MIL FORMAS, PIENSO QUE EL PROBLEMA ES QUE TENGO 6 HIJOS Y CREO QUE LA PERRA ESTA CONFUNDIDA NO HA SABIDO A QUIEN TIENE QUE OBEDECER, OJALA HAGAN UN ARTICULO AL RESPECTO. GRACIAS

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