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La jerarquía dentro de la manada humana

 La jerarquía dentro de la manada humana

cachorros 300x232 La jerarquía dentro de la manada humana

Establecer una jerarquía es igual o incluso más importante que el adiestramiento en sí.

El orden jerárquico cuando se tiene un perro debería ser: la persona dice o hace y el perro obedece. Esta norma debe utilizarse, no sólo en las sesiones de adiestramiento, sino en la vida cotidiana.

Si dejas que en tu casa se haga todo según quiera o le apetezca a tu perro, se irá creciendo y no tardará en creerse el dueño de la casa y sentir incluso que tiene dominancia sobre ti.

Es muy importante que no te acostumbres a hacer todo lo que el perro quiera o te pida, debes ser tú el que lleve la iniciativa en todo y decirle lo que debe hacer y cuando lo debe hacer.

Cómo hacerlo

  • Tú eres el que decide cuándo acariciarlo y no debes hacerlo siempre que el perro te lo pida
  • Cuando salgas de casa con él, primero debes salir tú y luego él. Cuando regreses primero deberás entrar tú y luego él
  • Nunca le des comida cuando esté nervioso, salte o ladre para pedirla porque va a coger el mal hábito de ponerse nerviosos y ladrar para reclamar su ración. Dale su comida cuando esté tranquilo y reposado para que entienda que sólo se la vas a dar cuando esté calmado
  • Aunque tu perro sea un cachorro de pocos meses, no le dejes dormir contigo en tu cama, no le dejes subir al sofá, a las sillas, etc., porque cuando crezca querrás que se baje o que duerma en su cama y no lo vas a conseguir (o va a ser una tarea difícil), porque el perro habrá cogido un hábito
  • Nunca le des de comer antes de comer tú. Primero come el jefe y luego el perro. Cuando le des de comer nunca le dejes el plato más de 10-15 minutos para que vaya comiendo cuando le apetezca. Se lo dejas 10 minutos y si no se lo ha acabado le retiras el plato y no le des más comida hasta el día siguiente.

A lo mejor haya personas que creen que todos estos consejos son un poco duros. Si crees eso míralo desde otra perspectiva, en ningún momento gritas ni pegas al perro, simplemente le marcas unas normas de comportamiento para evitar discusiones y posibles gritos y castigos por tu parte en un futuro (lo que es muy malo para la relación dueño-perro y además no aprende nada).

Si no trabajas para establecer una jerarquía desde que el perro es pequeño, no te considerará como jefe de la manada y no te obedecerá en nada que le digas. Además, si en un futuro lo castigas o le pegas (cosa que no se debe hacer nunca) porque es desobediente, muerde los muebles o se sube en el sofá, no sabrá por qué lo haces, no entenderá tu comportamiento con él si cuando era un cachorro se lo permitías e incluso te hacía gracia que subiera al sofá y lo que conseguirás es que se enfade y te plante cara.

Cómo tratar al perro

Para poder comunicarte con tu perro y conseguir que te comprenda es muy importante utilizar un tono de voz adecuado y unos correctos movimientos corporales.

Deberás tratarlo con autoridad (que no significa agresividad). Todas las órdenes que le des deberás decirlas con un tono de voz amigable y sin gritar pero de forma determinante.

Por ejemplo, si quieres que el perro se esté tranquilo no se lo digas gritando y moviéndote constantemente porque lo vas a poner más nervioso, díselo en un tono pausado y relajante.

Cuando quieras que tu perro haga algo no le hables como a una persona, es decir, no le digas: “¡Jackie, estate quieto de una vez!, ¡Para ya que me estás poniendo nervioso!” porque no va a entender nada de lo que le dices. Lo importante es hablarle en su lenguaje y utilizar los códigos que aprende: “quieto”, “no”, “siéntate”, etc.

Esta forma de comunicarse con el perro la deberían utilizar también todas las personas que se relacionen con él; tus hijos, tus amigos, etc.

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