La inteligencia canina: ¿Podrían ser los perros más inteligentes que sus dueños?
La inteligencia del perro es una de las más desarrolladas de entre todos los animales, tal vez más de lo que nosotros nos pensamos. Aunque su cerebro es proporcionalmente la mitad de grande que el nuestro, es sin duda uno de los animales domésticos más inteligentes que existen.
Al igual que con los seres humanos, la inteligencia individual es muy variable dependiendo de los genes heredados.
Las razas que han sido criadas y educadas selectivamente para la capacidad de trabajo son a menudo brillantes y más receptivas que las que se crían con una finalidad puramente física o estética.
Los estudios han demostrado que si un perro es de una raza mixta (mezclado con un pura raza y otro que no lo es), no es mucho más inteligente que el otro. Sin embargo, los perros que han estado expuestos a un estilo de vida más variado, y han socializado debidamente con humanos y otros animales, demuestran un comportamiento más inteligente.
En pocas palabras, dar a su perro la oportunidad de investigar y manipular todo tipo de objetos, explorar todo tipo de lugares y compartir todo tipo de experiencias con usted estimulará su inteligencia.
Aparte de conseguir mucho más de la vida, tu perro estará ansioso por aprender y además lo va a hacer con mayor facilidad y rapidez. No hay nada más triste que un perro inteligente encerrado en una perrera y privado de estimulación mental.
Los perros están dotados de un poder de razonamiento elemental. Cualquiera que haya tenido un perro, seguramente que muchas veces le ha visto actuando en una situación y luego tomar una acción o decisión lógica. Los perros guía para personas ciegas, así como los perros policía, de salvamento o de caza, constantemente tienen que utilizar su juicio y tomar decisiones.
La memoria es un componente importante de la inteligencia. Su memoria visual es buena, pero su memoria para los sonidos es mejor, puede recordar e identificar las voces familiares, incluso después de una ausencia de muchos años.
Mientras él acumula una gran cantidad de sonidos identificables sin el menor esfuerzo, recordar palabras diferentes requiere más concentración.
La capacidad del perro para el aprendizaje es más un asunto de memoria que de verdadera comprensión. Un perro recordará la secuencia de causa y efecto en sus acciones, pero es incapaz de sacar conclusiones generales de una experiencia.
Cuanto mayor sea la variedad de experiencias y contacto con otras personas, más rápido va a aprender más va a retener lo aprendido.
Los perros están obligados por la naturaleza a ser intelectualmente inferiores al hombre, pero les debemos ofrecer la oportunidad de desarrollar su inteligencia natural con la formación, la enseñanza, y trabajar con ellos tanto y tan a menudo como podamos.


