DOGO DE BURDEOS, POTENCIA Y SEÑORÍO

Su impactante imagen, tosca y con poderío, su armonía y el equilibrio de su carácter, hacen que el Dogo de Burdeos sea, hoy por hoy, una de las razas de perros más admiradas por los aficionados caninos de todo el mundo. Su potencia, nobleza y coraje hacen que el Dogo de Burdeos cada vez cuente con un mayor número de fans dentro de nuestra geografía.

ncumbrado por las películas para todos los públicos americanas, protagonista de anuncios por su fisonomía, especialmente atractiva para la cámara, o simplemente por su carácter, el Dogo de Burdeos es todo un compañero canino para toda la familia que tiene un pasado muy antiguo.

Descendiente directo de los alanos

Según los expertos, el Dogo de Burdeos es probablemente uno de los perros franceses más antiguos que existen. Descendiente directo de los alanos, lo es en especial de los alanos de “Vautré”, utilizados en tiempos en la caza del jabalí, de los cual es Gastón Phebus, Conde de Foi, escribió en el siglo XIV en su “Libro de Caza”, que “sostenían una mordedura más fuerte de lo que lo  harían juntos tres lebreles”.
La palabra “Dogo” apareció en el siglo XIV, aunque para mediados del siglo XIX estos Dogos eran renombrados tan sólo en Aquitania (nombre recibido, a lo largo de la historia, por diversas partes del sudoeste de la actual Francia. En la actualidad se corresponde con la región francesa compuesta por los departamentos de Dordoña, Gironda, Landas, Lot y Garona y Pirineos Atlánticos). Por aquel entonces se les utilizaba para acosar a la caza mayor, en los combates organizados para cuidar las casas y el ganado al servicio de los carniceros.

A finales de este siglo, concretamente en 1863, cuando para entonces la cinofilia francesa ya se preocupaba por la estandarización y recuperación de sus razas nacionales, tuvo lugar en París, en el Jardín de Aclimatación, la primera exposición caninca en Francia. En ella se hizo la presentación pública del Dogo de Burdeos, apareciendo en el catálogo bajo su nombre actual. Desde entonces los amantes incondicionales del Dogo han realizado un intenso trabajo para fijar las características peculiares de la raza, ya que en sus inicios existían varios tipos distintos: tipo tolosano, tipo parisino y tipo bordelés, el cual dio origen al tipo de perro actual.

Si bien es cierto que la raza sufrió muchas bajas durante las dos guerras mundiales, hasta el punto de llegar a encontrarse en grave peligro de extinción, el esfuerzo de varios entusiastas por el Dogo de Burdeos hizo que su población volviera a recuperarse a partir de los años 60.

Cómo es un Dogo de Burdeos

Perro molosoide de aspecto fornido, potente, muy musculado y armónico, su cabeza de forma trapezoidal destaca sobre el resto del conjunto de su cuerpo por su tamaño voluminoso, cuyo perímetro en los machos corresponde a la altura en la cruz. Su hocico es ancho y fuerte, y sus ojos de forma ovalada tienen un color que va desde el avellana hasta el pardo oscuro.

Su espalda es firme y ancha, su pecho poderoso, las extremidades fuertes y robustas, y el rabo es ancho en la base con la punta llegando hasta el corvejón.

El pelo es corto, fino y suave al tacto. El color del manto abarca toda la gama de leonados. Se admite alguna mancha blanca en la región pectoral.

dogo de burdeos 150x150 DOGO DE BURDEOS, POTENCIA Y SEÑORÍODe guerrero a casero

El Dogo de Burdeos actual que hoy día conocemos no es aquel combatiente del pasado, perro arisco y siempre pendiente de la pelea. Pero continua siendo un buen guardián, con una alta tolerancia al dolor, muy seguro de sí mismo y con una apariencia que proporciona mucha seguridad pasiva. Él no tiene nada que demostrar, su mera presencia lo dice todo.

En su momento también se utilizaba para la guarda del ganado, pero en la actualidad es un magnífico perro de compañía, siempre muy apegado a su amo (sin ser un “perrito faldero”), afectuoso, tranquilo y muy equilibrado, adaptándose tanto a la vida urbana como al campo.

Mira bien por su salud

Todo aquel que desee ser propietario de un ejemplar de Dogo de Burdeos, sano, fuerte y que goce siempre de buena salud, deberá comprometerse a cumplir unas normas básicas en sus cuidados que no hagan peligrar nunca su fortaleza y energía. Es una raza braquicéfala, es decir, que tiene el caño nasal corto y además es prognata (su mandíbula inferior es algo sobresaliente, típico en la raza), lo que en ocasiones le provoca babear, sobre todo si acaban de comer o han bebido mucho agua, y que su respiración sea algo más dificultosa. ¡Es el pequeño precio que hay que pagar por compartir la vida con un Dogo!

Para mantener limpia su boca, es recomendable darle de comer pienso de alta calidad y un buen cepillado semanal.

Perro poderoso, muy bien musculado, el ejercicio debe realizarse acorde con la edad del animal, él mismo lo irá marcando. No es un perro que siendo cachorro deba ser forzado a correr a todas horas, a cansarse. Necesita sus juegos, pero también necesita mucho reposo.

En cuanto al pelo, con un cepillado semanal y baño cuando lo necesite por algo muy especial, será suficiente si se mantiene en un ambiente limpio.

Son proclives a tener callos, debido a su volumen y peso. Es recomendable estar atentos y ponerles un poco de vaselina en los codos y en los corvejones.

Con respecto a la displasia de cadera, problema muy generalizado en otras muchas razas, lo mejor es acudir a criadores experimentados y preocupados por la cría y selección de ejemplares sanos, e intentar conseguir de ellos un cachorro de padres que estén exentos de padecerla. Y por supuesto, realizar controles radiográficos y veterinarios de la mano de especialistas.

Su cría no es nada fácil

Todo aquel que quiera dedicarse a la cría de esta raza, ha de saber que con el Dogo de Burdeos es una tarea difícil, pues para ser criadores habrán de invertir mucho tiempo y dinero en su crianza. En muchas ocasiones, durante los partos, hay que practicar algunas cesáreas (aunque no siempre), y dedicar decenas de horas a las madres y a los cachorros durante la lactancia, pues son animales de mucho peso y deben de extremarse las precauciones para que las mamás no pisen o se tumben encima de sus “bebés”. ¡Ese es el motivo por el que el precio de un cachorro de esta raza es más elevado que el de cualquier otra!

Sabías que…

Es un perro que no requiere demasiados cuidados estéticos, pero que comen entre 600 gramos y 1 kg. de alimento al día, dependiendo del tamaño y el sexo. Por ello es importante tener en cuenta los gastos, cuidados y el tiempo que nos demandará un Dogo de Burdeos para que la convivencia no se convierta en un “problema familiar”.

Debe prestarle mucha atención a su crecimiento, que es muy  acelerado en las primeras etapas de su vida: a los dos meses pesan alrededor de los 10 kilos y hay perros que al año están cerca de los 40 o 50 kilos de peso. Por eso es bueno que durante el desarrollo, el veterinario lo controle mensualmente.

A pesar de las legislaciones de varios países (entre los que se encuentra España) consideran la raza como “potencialmente peligrosa” debido a que “por su tamaño y fuerza tienen la posibilidad de causar un daño importante o la muerte de un ser humano”, siempre que nuestro Dogo de Burdeos provenga de un criador serio y comprometido por la buena selección de sus ejemplares, que sea sano física y psíquicamente, que se críe y sociabilice en familia, y sea educado correctamente (ya sea con la ayuda de un adiestrador o no, según se decida) no causará ningún problema con los niños, todo lo contrario, será un miembro más de la familia y protegerá a los más “peques” de la casa siempre, ya que son los más mimados por ellos.
La raza se hizo especialmente famosa ante el gran público gracais a la película norteamericana Turner & Hooch (Socios y Sabuesos) – 1989. Un Dogo de Burdeos llamado Hooch es el compañero de aventuras de un comisario de policía interpretado por el actor Tom Hanks.

Un consejo

Aquellos que decidan incorporar un Dogo de Burdeos a su familia, deberían de tomarse el tiempo suficiente en revisar el estándar de la raza, contactar y visitar con el mayor número de criadores posible, ver la máxima cantidad de perros hasta que a simple vista dehen de parecer “todos iguales”. Solo cuando comiencen a notar esas diferencias, estarán preparados para decidirse por qué cachorro comprar. La templanza y racionalidad en este momento evitará que se decepcionen en el futuro con un perro que no cumple sus expectativas cuando es adulto. No hay que desesperarse, se puede esperar y pasar un tiempo más sin tener un Dogo de Burdeos. Al final merece la pena.

Fuente: Revista “Perros & Compañía”, Nº 183

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