Archivo de Septiembre de 2009
Los propietarios de perros se quejan -y con razón- de la falta de espacios al aire libre destinados a sus mascotas, de la intolerancia de ciertas personas y autoridades y de la incomodidad que supone poseer un animal de los considerados “peligrosos”.
Sin embargo, para conseguir que nuestros amigos de cuatro patas sean aceptados como miembros de pleno derecho de la sociedad humana por todos los que la componemos, somos los dueños los primeros que debemos ponernos manos a la obra educando a nuestros perros para que sepan comportarse correctamente.
Cada vez son más las personas que deciden tener una mascota y que la consideran un miembro más de la familia. La cuidan con esmero, la miman y desarrollan con ella un vínculo muy especial. El amor que llegamos a tener a estos animales hace que muchas veces no distingamos entre ellos y los humanos y que no entendamos a aquellas personas que no sienten lo mismo. Pero, por mucho que les queramos, debemos ser coherentes.
Leer el resto de esta entrada »
La convivencia con un animal conlleva una responsabilidad muy grande y esto es más real si hablamos de la convivencia con un perro. Un perro es un ser que depende de nosotros para su educación, su alimentación, su cuidado y, por supuesto, necesita tiempo, dedicación y cariño.
Condiciona nuestra vida, nuestros horarios, es fuente de preocupaciones y obligaciones. Sin hablar del dolor que causa su pérdida, considerando la brevadad de su vida respecto a la nuestra. Entonces ¿por qué queremos un perro?
A pesar de la verdad que encierra todo lo que hemos dicho antes, la convivencia con un perro nos enriquece cada día de nuevas sensaciones y sentimientos, de satisfacciones de otra forma desconocidas, nos enseña la fidelidad, la humildad, el amor incondicionaly duradero. Quien vive con un perro sabe que él puede ayudarnos a sonreír en los peores momentos, despertarnos y darnos ánimo en las situaciones de depresión y soledad, ser el compañero de largos paseos. Considerando todo esto, nos parecen pequeños los sacrificios que debemos hacer a cambio. Leer el resto de esta entrada »
Una de las situaciones en las que, con frecuencia, aparecen problemas, es en la suelta de nuestro perro. Ocasión en la que los problemas resultan especialmente frustrantes porque nos lo planteamos como una situación idñilica, de relax y placentera en la que queremos que nuestro perro disfrute de la libertad, juegue y haga ejercicio mientras nosotros caminamos charlando o resolviendo los problemas del mundo, donde lo último que deseamos es tener contratiempos.
Pero a veces, las cosas no salen como nosotros queremos, surgen dificultades y se desata nuestra frustración.
En este artículo presentamos dos de estas situaciones.
Algunos perros son muy dependientes de sus dueños. Los siguen a todas partes y siempre buscan el contacto físico. Esta situación de dependencia exagerada es conocida también como el efecto velcro. Esto, que a veces es agradable y divertido, puede convertirse en un inconveniente, ya que, en ocasiones, el perro puede llegar a desarrollar problemas psíquicos.
Los perros son animales sociales y, por lo tanto, necesitan vivir acompañados de otros perros o de personas. Todos los perros domésticos tienen unas necesidades que han de ser satisfechas, como el comer, hacer ejercicio, relacionarse, dormir y tener un espacio donde vivir; y para ello dependen de sus dueños, que son quienes se las procuran.




